Últimamente mi esposo y yo hemos estado viendo cambios de actitud en mi hijo que va al preescolar. Uno de sus compañeros lo está impresionando de manera negativa y ha aprendido malas palabras y maneras violentas de jugar por estarlo observando. Como somos nuevos en eso de ser padres con hijos en la escuela, nuestra primera reacción es de querer protegerlo y también de enojarnos. Parece que está pasando exactamente lo que dice Sabiduría 2:12 y su compañero está diciendo a sí mismo, “¡Tendamos una trampa al justo! ARRG!” (Imagina aquí una mirada fea de un pirata) Por supuesto, después de pensarlo más, nos damos cuenta que capaz este niño no tiene una vida familiar muy sana o no lo han enseñado o, esperamos que no, pero quizá no le prestan atención y se porta mal buscando cualquier forma de atención posible.
Pero esta situación también sirve como una metáfora para nuestras vidas. Tantas veces los abusivos en esta vida (ya que sean personas o situaciones) parecen burlarse de nosotros diciendo “Sometámoslo a la humillación y a la tortura para conocer su temple y su valor” (Sab 2:19). Podemos enojarnos y ponernos una máscara protectora o podemos correr a Jesús y enfrentarlo.
El Salmo Responsorial nos prometa:
“Escucha, en cambio, al hombre justo,
para de todos ellos Dios lo libra.” Sal 34:7
“Muchas tribulaciones pasa el justo,
pero de todos ellas Dios lo libra.” Sal 34: 20
¿Conocemos a Dios de tal manera que confiamos que sus promesas son verdaderas?
En el Evangelio algunos de los habitantes de Jerusalén dijeron que Jesús no podía ser el Cristo porque lo conocían. (ref Jn 7:27) Este pasaje tanto enfada como reta. ¿Cómo puedes decir que lo conoces si dudas de Él? ¿Qué tan profundo lo conoces si no crees que es el Cristo? Obviamente no lo conoces bien. Y luego me paro en seco. Hago las mismas preguntas a mí mismo y termino humillada. ¿Cuantas veces lo he dudado? ¿Qué tan profundo es mi fe? ¿Confió que me va a rescatar y librar, y que me va a escuchar cada palabra que sale de mi boca?
En este viernes cuaresmal, hago el propósito de llegar más a fondo. Quiero entrar a lo más profundo del corazón de Cristo para conocerlo mejor y confiar más en él, y los invito a unirse conmigo a hacer lo mismo.
Sr. Marianne Lorraine Trouve’ has been a member of the Daughters of Saint Paul since 1976. She has an MA in theology from the University of Dayton and has served on the editorial staff of Pauline Books & Media for over 20 years. She is the author of several books, including Saint Thomas Aquinas, and Mary: Help in Hard Times. When she’s not writing, editing, or working on logic puzzles, she can be found blogging at
Veronica Alvarado is a born and bred Texan currently living in Michigan. Since graduating from Texas A&M University, Veronica has been published in the Catholic Diocese of Austin’s official newspaper, Catholic Spirit, as well as other local publications. She now works as the Content Specialist in Diocesan’s Web Department.
As a Solutions Evangelist for Diocesan, Tommy is committed to showing parish and diocesan staffs how to use our communication tools to their best advantage. He has worked for years in various, youth ministry, adult ministry, and diocesan roles. As an expert on Catholic communication, Tommy uses his parish and diocesan experiences to help you make your ministry effective. To bring Tommy to your parish or for general inquiry, contact him at
Jeannette de Beauvoir works in the digital department of Pauline Books & Media as marketing copywriter and editor. A graduate of Yale Divinity School, where she studied with Adian Kavanagh, OSB, she is particularly interested in liturgics and Church history.
Sr. Kathryn J. Hermes, FSP is an author, an active team member of My Sisters, an online